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Centro SocialEl “Centro Social Parroquia San Josemaría” (Valencia) nace en enero del 2015 en colaboración con la Fundación Ir a Más  para promover y desarrollar actividades de asistencia social y laboral con personas desfavorecidas en general, desarrollando actividades de formación y mejora de su cualificación profesional, junto a la atención de las necesidades personales, familiares y sociales.
 
Consideramos que el acceso al empleo es de vital importancia en los procesos de integración de personas vulnerables y en riesgo de exclusión, ya que disponer de un trabajo resulta algo imprescindible para el desarrollo de un modelo de vida digno, autónomo e independiente. Con esta visión, el Centro Social Parroquia San Josemaría junto con la Fundación Ir a Más desarrolla Programas de Inserción Socio-laboral en la Comunidad Valenciana, dirigidos a población en riesgo de exclusión y con el objetivo de favorecer la integración socio-laboral de las personas atendidas mediante itinerarios personalizados de intervención, asesoramiento y acompañamiento en el proceso de inserción.
 
Las acciones desarrolladas comprenden desde programas de orientación, capacitación, formación ocupacional personal y profesional, y cursos específicos de formación, hasta prácticas formativas en empresas con el fomento de la contratación. También imparte formación pre-laboral, así como la elaboración de estudios y propuestas técnicas.
 
Desde su inicio, el Centro Social cuenta con el compromiso solidario del voluntariado.
 
¿QUÉ HACEMOS?
 
Proyectos de acogida y formación orientados a la inserción socio-laboral
Proyecto Escuela de Acogida
Proyecto Mejora
Proyecto Hogar y Cocina
Taller de Costura a máquina
Itinerario Laboral
Agencia de Colocación
Proyectos de voluntariado
Trazo
Angels By Bike
Siempre Contigo
 
Gracias a la colaboración de muchas personas en el 2015:
 
– Se atendió a 412 personas de 33 nacionalidades diferentes
 
– Se ayudó a gestionar ayudas y documentos a 276
 
– Se impartieron cursos para mejorar su profesionalidad a 263
 
– Se gestionaron 155 trabajos
 
La aportación de socio colaborador son 2€ semanales.
 
Infórmate de nuestras actividades para colaborar, participar y formarte escribiendo a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Braval 1Braval es un paso más en el conjunto de iniciativas de solidaridat que se promueven en el barrio del Raval de Barcelona alrededor de la iglesia de Montalegre, cuando en 1967 fue confiada al Opus Dei. De manera parecida nace Terral en Barcelona.
 
Mediante las actividades de Braval los jóvenes se van entendiendo, se comprenden y se respetan cada día un poco más. Esta convivencia fundamenta la tolerancia y la cohesión social del futuro.
 
En el Programa Deportivo Multiétnico participan conjuntamente -y siempre mezclados- jugadores procedentes de más de 15 países. Compiten en los Juegos Deportivos del Consejo del Deporte Escolar de Barcelona con equipos de todos los barrios de la Ciudad.
 
La participación en la liga “normalizada” favorece fuertemente la integración, porque  los equipos juegan en otros barrios de Barcelona y jugadores de otros lugares participan y conocen el barrio del Raval.
 
El deporte colectivo es uno de los mejores medios para facilitar la cohesión.
 
Todos los jugadores obtienen la licencia de deportista y disponen del seguro deportivo establecido por la Ley del Deporte.
 
Actualmente hay 6 equipos de fútbol-sala y 6 equipos de básquet.
 
Braval 2En Braval se promueve el voluntariado social; la búsqueda el éxito escolar, incrementando en los jóvenes la motivación para hacer los estudios obligatorios y el interés para acceder a los superiores, ya sean de bachillerato y universitarios, como de formación profesional. Después, se impulsan actuaciones que conducen a la inserción laboral.
 
Las persones que colaboran quieren contribuir a resolver una de las situaciones humanas más difíciles que conoce nuestro país: la inmigración. 
 
Para quienes lo desean, Braval facilita, además, medios de formación cristiana.
 
Además, colaborando con otras entidades gubernamentales o no gubernamentales, se llevan a término programas de cooperación, promoción y ayuda a países en vías de desarrollo y comunidades con déficits humanos.
 

 

ALICEUbicado en el centro del Bronx, el Centro Rosedale ofrece actividades extracurriculares que incluyen desde tutorías hasta programas académicos, culturales y de desarrollo de la personalidad para niñas de 10 a 18 años.
 
Un grupo de mujeres comenzaron Rosedale en 1978, tomando como punto de referencia la vida y escritos de san Josemaría. En 1993 en centro formó parte de la Fundación Educacional del sur del Bronx (SBEF, sus siglas en inglés). Esta fundación contribuyó a que Rosedale se desarrollara y expandiera. Después de sus 37 años de historia, el centro ha ayudado a miles de chicas y a sus familias.
 
A pesar de las mejoras, el Bronx sigue siendo un área desafiante para vivir y crecer. Posee un alto índice de delincuencia, cerca del 30% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, más de la mitad de las familias son monoparentales y sólo el 59% de los estudiantes termina el bachillerato en cuatro años.
 
Rosedale ayuda a crear un mejor futuro para las chicas que crecer en el Bronx promoviendo la finalización del bachillerato y la entrada a las universidades. Pero Rosedale tiene el propósito de ir más que del puro desarrollo académico. Sus programas de liderazgo y formación del carácter animan a las estudiantes a alcanzar su mejor potencial, además de cultivar propósitos personales y convertirse en líderes estables hoy y en el futuro.
 
ROSEDALE 0Los programas que ofrece Rosedale están dirigidos especialmente por voluntarias con la ayuda de un pequeño grupo de staff. Alice Trimmer comenzó como directora del centro Rosedale poco después de retirarse de su trabajo de oficina en una gran empresa en Manhattan. Su trabajo "post-jubilación" en Rosedale ha demostrado ser una experiencia muy enriquecedora. Después de nueve años en la dirección, se retiró el verano pasado y ha aceptado a compartir su experiencia en una entrevista.
 
"Conozco Rosedale desde hace muchos años, de hecho algunas amigas muy cercanas fueron escenciales en su creación en los 70. A lo largo de los años he colaborado con materiales promocionales, propuestas de financiación y otras cosas por el estilo. Cuando ya estaba cerca de jubilarme, oí que en Rosedale estaban faltos de personal y que necesitaban ayuda con el desarrollo del negocio y recoleción de fondos. Solicité un trabajo a media jornada allí y comencé a trabajar un mes después de mi jubilación".
 
Entrevista con Alice Trimer
 
¿Tenías pensado dedicarte a esto después de tu jubilación? ¿Cómo han cambiado tus planes de jubilación?
 
Varios años antes de retirarme tenía pensado enseñar música a los niños más pequeños del Programa para aprender a leer en Rosedale, pero a medida que se acercaba la fecha, el programa fue sustituido por otro. Visto que mi trayectoria profesional estaba relacionada con la edición y publicación, asumí que haría más o menos el mismo tipo de trabajo, quizás incluyendo mis habilidades de ayudar a las organizaciones sin fines de lucro.
 
Como ves, mis planes eran bastante ambiguos, por lo que cuando me enteré de que había una plaza disponible en Rosedale, pensé que sería el mejor puesto para pasar de mi vida laboral a mi jubilación. La mayor parte de mi primer trabajo consistía mayormente en escribir cartas para recaudar fondos económicos, diseñar folletos y otro tipo de actividades relacionado con el marketing y desarrollo. Después de un año y medio después, la directora del Centro Rosedale se tuvo que mudar de estado y me preguntaron si yo podría sustituirla.
 
¿Qué obstáculos encontraste al pasar de tu trabajo en una gran empresa de Manhattan a llevar Rosedale en el Bronx?
 
La curva de aprendizaje fue bastante pronunciada. Afortunadamente, llevaba ya 18 meses trabajando allí, así que por lo menos ya estaba familiarizada con las actividades y lo que hacía falta mejorar.
 
Sin embargo estaba muy lejos de poder ayudar a llevar toda la organización del centro. No sé hablar bien español y muchos de los padres de las chicas que vienen por aquí no tienen buen inglés, así que comunicarme con ellos, especialmente por teléfono, era un reto.
 
Además de esto, teníamos el asunto de encontrar aparcamiento para dos furgonetas, el mantenimiento de las instalaciones, sacar las basuras y retirar la nieve, así como el funcionamiento general sin todas las ayudas que ofrece una gran corporación donde tienen expertos en tecnologías, en el cuidado del edificio y demás cosas por el estilo. Sobre todo no estaba acostumbrada para nada a encargarme de los niños, así que la primera gran preocupación era su seguridad.
 
Pronto me di cuenta de que era muy divertido y muy animante no tener que pasar por las miles de permisos para probar nuevas ideas. Nuestro presupuesto era bastante pequeño pero mis dos compañeras tenían mucho talento, y las familias eran muy acogedoras y comprensivas.
 
Estaba acostumbrada a gestionar proyectos en un contexto de incertidumbre debido a mi experiencia trabajando durante una OPA en los años 80 y 90. Me di cuenta de que tenía buenos antecedentes, útiles a la hora de enfrentamos a la crisis presupuestaria a la que son propensas las pequeñas y luchadoras organizaciones sin fines de lucro.
 
¿Cómo describirías tu experiencia trabajando allí? ¿de qué manera ha afectado tu vida?
 
Haber estado en Rosedale ha sido una gran aventura y ha tenido un gran impacto en mi manera de ver la vida ahora. Siento como si hubiera vivido en una especie de burbuja en el mundo de las organizaciones.
 
Es cierto que el trabajo que hacia allí era interesante y los productos que creaba eran útiles, pero ser parte de una comunidad es un asunto totalmente distinto: cada vez que llaman a la puerta es una nueva familia que marcará tu vida de alguno forma u otra. Viendo la valentía y la ingenuidad con la que estas familias afrontan su dura realidad me ha hecho más sensible a cualquier tipo de prejuicio o intolerancia.
 
Nuestros vecinos y muchas de nuestras familias son de Puerto Rico, República Dominicana y otras partes de Centro y Sur América, y aprender de la cultura de sus países (las celebraciones, su comida típica, la fuerza de sus lazos familiares, las distintas maneras de educar a los hijos) ha sido maravilloso.
 
ROSEDALE 1¿De qué manera colabora Rosedale con chicas jóvenes y sus familias en el Bronx?
Rosedale ofrece ayuda en el ámbito académico y en el desarrollo de capacidades de liderazgo en un ambiente hogareño e informal. Cada niña tiene una tutora particular, pero una de las mayores ayudas la reciben de la influencia positiva de las propias compañeras. Se hacen amigas de otras chicas que tienen sus mismas ambiciones.
 
El staff y las voluntarias les ayudan a hacer frente a las presiones de la educación secundaria y del Bachillerato. Las ayudan a pensar por sí mismas y a que no sean arrastradas por las malas influencias del entorno, que las alejan de convertirse en mujeres responsables y maduras.
 
A las familias se les ayuda en sus esfuerzos por colaborar con sus hijas a establecer y alcanzar metas altas pero realistas. La adolescencia es la época donde los jóvenes comienzan a separarse de sus familias. Aunque es algo perfectamente normal, en algunos casos pueden llevarlas a situaciones poco sanas y peligrosas. Rosedale les proporciona un lugar seguro donde llegar: en momentos en los que es difícil la relación con la familia, pueden hablar con personas capacitadas que tienen las mejores intenciones.
 
¿Cuáles son los principales retos a los que deben enfrentarse las chicas y sus familias en el Bronx?
Muchos de los retos en el Bronx son los mismos que en cualquier otro lado: vida familiar inestable, mudarse de hogar con frecuencia, presión negativa de las compañeras, y hogares rotos donde los padres no colaboran o están de acuerdo con ciertos valores.
 
Además, muchos colegios de los alrededores no tienen un buen nivel y en algunos casos ni siquiera son seguros. La gente joven tiene pocos recursos a su alcance y por esta razón, muchos acaban viendo la televisión o jugando videojuegos el día entero.
 
Muchas familias tienen obligaciones importantes con otros miembros de su familia más amplia que están en situaciones difíciles. Al mismo tiempo, lo general es que ambos padres tengan más de un trabajo o estén luchando para mantener sus pequeños comercios, por tanto todo su tiempo y su energía están se reduce a eso.
 
Antes que nada, una familia fuertemente unida puede superar casi toda clase de obstáculo, También he aprendido, o más bien me recordaron, lo interesantes y desafiantes que son los años de la adolescencia. Cuando tienes todavía 10 años, estás en una especie de nube feliz y crees que puedes hacer todo lo que te propongas. En cuanto llegas a los 12 ó 13 años, de pronto quedas paralizado por las mil dudas que surgen en tu cabeza y sientes que no perteneces a ningún sitio. Un par de años después empiezan a llegar las cartas de admisión de las çUniversidades y ya vuelves a sentirte encarrilada. Claro que el paseo es diferente para cada cual, pero acompañar a cada niña en los momentos donde se desata tanto drama, me ha enseñado a que siempre tenemos que estar atentos y asegurarnos de que estamos en el camino correcto, el camino correcto en general y el camino correcto para ti como individuo.
 
Ahora que ya no trabajas más en Rosedale ¿te has acercado a visitarles?
 
¡Por supuesto! Aún estoy en el Comité de Asesores y he estado en contacto con el nuevo equipo durante esta etapa de transición. Además sigo ayudando a organizar las clases de música, así que como mínimo voy una vez a la semana, los días que las chicas tienen sus clases. Esto me facilita mantener la relación con las chicas y sus familias.
 
 
ROSEDALE 2También continúo con las actividades para las madres, las sesiones con los padres, y los retiros por las mañanas que llevan sacerdotes del Opus Dei para las madres y antiguas alumnas. Sinceramente, yo espero poder seguir involucrada con Rosedale de alguna manera u otra, mientras pueda subir y bajar las escaleras.
 
¿Hay otras maneras de hacer voluntariado y colaborar con Rosedale?
 
Rosedale depende casi totalmente de sus voluntarias, sobre todo en su tarea de tutoras, así como en la asesoría académica y programas de liderazgo. Por tanto siempre necesitamos gente.
 
Al mismo tiempo, la fundación que mantiene Rosedale siempre está necesitado de fondos, por tanto cualquier ayuda de fundraising, incluso si se consiguen pequeñas cantidades, siempre serán bienvenidas.
 
Existen muchas otras maneras de ayudar a Rosedale: por ejemplo, buscando ofertas de pasantías para el programa de entrenamiento profesional de las chicas en el verano, facilitando contactos de fundaciones que puedan colaborar económicamente, también trayendo gente al propio Centro para que vean el ambiente y las clases en acción.
 
¿Qué consejo le darías a la gente que se acerca a su jubilación?
 
A medida que se va acercando el fin de una carrera profesional exigente, es muy tentador pensar que ya es suficiente y te alejas poco a poco de experiencias que están fuera de nuestra zona de confort.
 
Personalmente opino que es un error, y le recomiendo a todo el mundo que aproveche cualquier oportunidad que se presente para tratar de hacer algo completamente distinto y que además dé la oportunidad de devolver todo lo que has recibido.
 
Muchas de las capacidades que se desarrollan en una organización, como el trabajo en equipo, presupuestar y gestionar proyectos, son muy necesarias en el sector de las pequeñas organizaciones sin ánimos de lucro. Ser capaz de aplicar esas habilidades en una situación donde eso de traduce directamente en servir a los demás, es una oportunidad que vale la pena.
 
Ester Tallah minHarambee España ha entregado su Premio a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana a la pediatra camerunesa Esther Tallah, directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria desde 2007, y destacada impulsora de la educación de calidad para las niñas de este país africano.
 
Los fondos del galardón y de la campaña de fundraising organizados por Harambee serán destinados a la construcción de "un colegio digno y bien construido" dedicado exclusivamente a niñas de Camerún impulsado por la Asociación EFEDI, una entidad local centrada en la lucha por una educación de calidad para las mujeres africanas.
 
Tallah ha subrayado que esta iniciativa, que ya ha desarrollado sus primeros pasos en un preescolar provisional (Tiama), no pretende "educar a las élites, sino hacer aflorar el talento de cada niña y darles la oportunidad de llevar su educación hasta el final".
 
Un grito contra la malaria
 
La pediatra galardonada también ha sido reconocida por su lucha desde África contra la malaria, una enfermedad que destroza el futuro de Camerún causando cuatro de cada diez muertes infantiles, y que, según Tallah, provoca el fallecimiento de un niño cada dos minutos en el país. Como Directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, la premiada por Harambee ha aprovechado su presencia en España para reclamar ayudas y una mayor sensibilización para conseguir controlar y erradicar esta enfermedad mortal.
 
En su opinión, la malaria es fácilmente combatible con más recursos y con una campaña de educación para la salud y de prevención asequible, centrada en el empleo de mosquiteras en las casas de los ciudadanos del norte y de las zonas rurales del país africano.
 
Tallah ha destacado que "la malaria es un virus mucho más asesino que el zika, el ébola y la tuberculosis juntos, por eso merecen más fondos y más atención, porque su erradicación es posible".
 
Responsabilidad social en las venas
 
Esther Tallah ha recibido el Premio Harambee 2016, y es muy posible que este no sea el único galardón internacional que se le conceda, porque su vida y su ejemplo son un monumento en carne y hueso a la responsabilidad social, centrada de manera particular en dos de los pilares del bienestar de cualquier país, también africano: la sanidad y la educación.
 
Tallah tuvo suerte y pudo estudiar Medicina "cuando me di cuenta de lo que la Medicina ayudaba a la gente". Y sin embargo, casi el país entero es su consulta, porque tiene una enorme vocación por desarrollar políticas transformadoras de educación para la salud y prevención entre sus vecinos para conseguir desterrar las altas cifras de mortalidad que aún acechan, sobre todo, a los niños de Camerún.
 
Fue responsable del Proyecto Internacional para la Salud Materno-Infantil dirigido a la atención de madres embarazadas y de los niños recién nacidos. Desde hace nueve años lidera la Coalición de Camerún contra la Malaria. Además, ha sido miembro del Consejo Ejecutivo de Unitaid, una iniciativa de prevención de la trasmisión del VIH entre madres e hijos.
 
Viuda y madre de tres hijos, además de impulsar una sanidad pública digna y de reclamar el respaldo internacional para erradicar enfermedades desterradas hace tiempo en Occidente, Tallah dedica gran parte de su tiempo libre a promover la Asociación EFEDI (Ecole, Familie, Education Integrale), una entidad sin ánimo de lucro creada por cameruneses para impulsar la educación de calidad entre las mujeres del futuro de su país.
 
20160116 2Ubicado en Tecpán (Chimaltenango), en el kilómetro 84 de la Carretera Interamericana, se encuentra el Centro de Capacitación para la Mujer Ixoqi’; un centro de formación integral para mujeres, en su mayoría indígenas de la etnia kakchiquel, que promueve su formación humana y su incorporación al proceso productivo para que, a través de sus esfuerzos, contribuyan al sustento y bienestar de sus familias.
 
En Guatemala el idioma Kakchiquel es hablado por aproximadamente 500,000 personas. Es una de las lenguas mayas más emblemáticas del país. Ixoqi’ -en kakchiquel- significa "mujeres"; ya que parte esencial de este centro de capacitación es asegurar a las mujeres -en su mayoría mayas de la etnia kakchiquel-, un nuevo ingreso, una nueva oportunidad.
 
Los cursos que ofrece capacitan en áreas como panadería, repostería, tejidos típicos, artesanías, cestería y corte y confección. Estas nuevas habilidades les permiten a muchas mujeres de la zona de Tecpán (Chimaltenango) formar microempresas, con las que hacen compatible el trabajo con la atención de su familia.
El vídeo es un breve segmento sobre Ixoqi’ del documental "Trabajar para los demás", que presenta algunas iniciativas sociales impulsadas por el beato Álvaro del Portillo en América Latina.
 
 

20160116

José Luis, cooperador del Opus Dei, trabaja en un economato donde semanalmente reparte alimentos a unas 240 familias necesitadas de Sevilla, con especial preocupación por la alimentación de los más pequeños. En el colegio Altair descubrió una plataforma para ayudar a la gente. Está muy agradecido al Papa Francisco porque "está abriendo el corazón al pueblo, para que todos seamos solidarios"

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